¿Cómo alimentar mejor a mis yeguas durante la gestación y lactancia?

Una de las etapas más especiales en la vida de una yegua es la que comprende a la gestación, el parto y la lactancia. Durante este ciclo el cuerpo del animal va a sufrir importantes cambios: Tanto su aspecto como su metabolismo van a verse alterados de forma considerable. Es por esto que resulta fundamental acompañar a las madres durante este proceso, haciendo todo lo posible para satisfacer sus necesidades nutricionales y sanitarias.
En este artículo vamos a contarte cómo la gestación y la lactancia afectan a los requerimientos alimentarios de tus yeguas. La importancia de estos cambios recae principalmente en la obtención de un potrillo saludable y bien desarrollado al nacer. En lo que respecta a las madres, va a influir en su grado de fertilidad en el siguiente ciclo y en su velocidad de recuperación.

Antes de comenzar debemos familiarizarnos con la Escala de Henneke, un sistema que permite evaluar la condición corporal de los equinos. La condición corporal se refiere al estado físico (proporción de grasa corporal en relación a su peso) en que se encuentra un animal en un momento determinado de su vida; es decir que puede cambiar y es afectada principalmente por la alimentación y el estado de salud.

Escala de Henneke de condición corporal

1. Extremadamente delgado
2. Muy delgado
3. Delgado
4. Algo delgado
5. Peso adecuado
6. Algo relleno
7. Relleno
8. Gordo
9. Muy gordo

Alimentación de las yeguas durante la gestación

La gestación de los caballos dura 11 meses y desde el punto de vista de la nutrición podemos dividirla en dos etapas. En la primera -que dura 7 meses- las hembras gestantes tienen los mismos requerimientos que una yegua adulta cualquiera. Sin embargo, durante la segunda etapa de la gestación, las necesidades de la madre se modifican de manera significativa. A partir del octavo mes, la yegua requiere de más proteínas, vitaminas y minerales (en especial calcio y fósforo); pero se reducen sus necesidades energéticas. Puede ser útil pensar que en esta etapa ya estaremos alimentando a dos animales en lugar de a uno.
Será durante esa última parte del ciclo donde deberás prestar más atención a la nutrición para evitar complicaciones. Durante la preñez, el feto es prioritario para el organismo; esto quiere decir que si la madre no está bien alimentada, el potro en formación va a recibir los nutrientes mínimos necesarios a expensas de ella. A esto se suma el hecho de que en esta última fase la hembra generalmente muestra una pérdida en el apetito ya que el crecimiento del embrión literalmente reduce el espacio disponible para el alimento. Si se aumenta el volumen de la ración, se corre el peligro de provocar cólicos y molestias estomacales. Es precisamente a causa de esto que recomendamos la utilización de suplementos nutricionales a partir del octavo mes de gestación. En FORTICAPS hemos desarrollado una fórmula especial para yeguas en gestación: Forticaps Madres constituye el alimento ideal para el desarrollo óptimo de la cría mientras cuida de la salud de la madre.
Debemos aclarar también que puede nacer un potrillo totalmente saludable aún sin suplementar la alimentación de su madre, pero poniendo en riesgo la condición corporal de esta. Luego del parto y de la lactancia, si la yegua no recibió una nutrición adecuada, puede verse afectado su próximo ciclo de fertilidad. El problema puede variar desde un simple retraso para su próxima preñez, hasta el aborto espontáneo del próximo feto. La condición corporal óptima de la hembra al comenzar la gestación está entre 5,5 y 7 (un poco más que su peso adecuado). Si la CC es menor a 5 será conveniente comenzar a suplementar su dieta desde antes del octavo mes.

Alimentación de las yeguas durante la lactancia
La lactancia comienza en el parto y finaliza en el destete, que va a realizarse 6 meses después. Durante este tiempo la madre va a producir entre 15 y 25 litros de leche cada día. Esto quiere decir que debemos estar listos para procurar una dieta extraordinaria a la madre durante medio año, para que a su vez sea ella quien pueda proveer al potro de nutrientes fundamentales. La producción de leche altera nuevamente el organismo de la yegua, ya que todos los nutrientes presentes en la leche saldrán del cuerpo materno.
Al igual que en la gestación, no proveer una nutrición adecuada durante este ciclo puede decantar en pérdidas de fertilidad y problemas reproductivos. Además es posible que se reduzca la producción de leche, con el consecuente impacto sobre el crecimiento del potro. ¿Te imaginas perder el potencial de un campeón por que no recibió la nutrición suficiente durante sus primeros meses? Forticaps Madres puede ayudarte a prevenirlo y a proteger el futuro de tus potros.