¡Tu caballo está a salvo!

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¿Cómo aumento el peso de mi caballo?

Como bien sabemos, la alimentación es uno de los pilares fundamentales de la cría equina. Una buena nutrición puede hacer la diferencia entre un caballo enfermo y uno saludable, y también entre un caballo regular y uno de alto rendimiento. Por eso no es de extrañar que las alteraciones en el peso sean uno de los cambios más notorios para los cuidadores como un signo del estado general del animal.

La forma más fácil de saber si tu caballo tiene un peso menor al esperado será observar sus costillas y huesos de las caderas, niveles de energía cambiantes durante el día, pérdida de brillo en el pelo, comportamiento aletargado o irritable, etc. Es importante notar estos síntomas para poder hacer un análisis temprano de la condición del animal. Si un animal está teniendo problemas nutricionales y lo forzamos a realizar trabajo exigente podríamos llevarlo a enfermar o lesionarse.

Si piensas que tu caballo está muy delgado a pesar de disponer de la cantidad de alimento adecuada, podría deberse a un problema de salud. Bajo ningún motivo deberías simplemente aumentar su ración sin antes consultar a un veterinario. Podrías empeorar el problema o incluso crear uno nuevo. Para orientarte en esta situación puedes seguir los tres pasos que te enseñamos a continuación:

*Si crees que tu animal se encuentra en buenas condiciones pero aún así quieres engordarlo (suele ser útil para futuras madres o al acercarse el invierno) puedes pasar directamente al paso 3.

Paso 1: Determinación del estado de salud.

Existen diversos motivos por los cuales tu animal podría estar delgado. Fuera de las dietas pobres o mal balanceadas, es probable que tenga algún problema de salud. Entre los malestares más comunes encontramos los problemas en la dentadura y los parásitos en el tracto digestivo. Lo primero que debes hacer es observar al animal con detenimiento y tratar de identificar cualquier tipo de dificultad alimentaria. Es muy útil hacer de manera rutinaria -y en especial durante esta etapa- un análisis de la condición corporal con la escala de Henneke, controles de peso regulares, controles dietarios y de balance nutricional, e inspecciones rigurosas de los alimentos incluídos en la ración.

Paso 2: Resolver problemas y mejorar la salud.

Es muy importante descubrir qué es lo que le está pasando a tu caballo para poder hacer algo al respecto. Recomendamos siempre la intervención de un veterinario, ya que su habilidad profesional podría ayudarte a ganar tiempo y evitar nuevos problemas. Durante esta etapa debemos realizar trabajos de:

  • Revisión dental. Un problema en la dentadura haría que el animal consuma menos cantidad de alimento.
  • Análisis de materia fecal y de sangre. Servirán para saber si existe algún tipo de infección o presencia de parásitos.
  • Observación de comportamiento animal durante el pastoreo.
  • Observación de comederos y bebederos.

Sólo luego de reconocer el problema procederemos a solucionarlo. Es posible que el animal deba someterse a algún tipo de tratamiento médico. De esto debe encargarse únicamente un profesional. Nunca mediques a tus animales sin tener la aprobación y supervisión de un médico veterinario matriculado. Sigue al pie de la letra sus instrucciones para que tus caballos recuperen su salud con prontitud.

Paso 3: Favorecer el aumento de peso del caballo

Finalmente ha llegado el momento. Vamos a ver como puedes hacer para que tu caballo suba de peso luego de una mala temporada o después de haber estado enfermo. Ten en cuenta que sería favorable que un especialista te acompañe durante el proceso, y que no debes hacer cambios bruscos en la dieta, sino que toda modificación debe ser gradual.

Lo primero que debes hacer es establecer un peso óptimo al que deseas que llegue el animal. Un veterinario puede ayudarte a establecer este valor luego de estudiar el tamaño del caballo y sus requerimientos energéticos en base a sus actividades diarias. Ahora, conociendo ese peso deseado y el actual (y planteando un plazo de tiempo), puedes trazar una curva de crecimiento para observar la ganancia de peso diaria que debería tener el animal. Sabiendo que un caballo promedio consume aproximadamente un 2,5% de su propio peso cada día (unos 12 Kg de alimento si hablamos de un animal de 500 Kg) podrás establecer la cantidad de alimento que puede consumir, y adecuarla para tener una ración de alto contenido energético y proteico.

Fisiológicamente hablando, el aumento de peso se obtiene cuando aumenta el tejido muscular y las reservas de grasas. Para que el organismo pueda construir esos tejidos necesita consumir alimentos de alto contenido calórico. Lo ideal es que tu caballo se alimente de pasturas de alta calidad (la alfalfa siempre será mejor que los pastos y el heno), carbohidratos y alimentos balanceados o suplementos. Puedes optar por agregar también algunos alimentos suculentos como frutas o vegetales, pero no lo hagas de manera muy frecuente. Evita el aumento en la ración de granos, en especial de maíz; ya que si bien es verdad que favorece al incremento de peso también puede generar cólicos por ser de difícil digestión.

En general, recomendamos que le proporciones a tus caballos una dieta balanceada en fibras (pasturas), proteínas (piensos y granos) y grasas (semillas y salvados, aunque también pueden agregarse pequeñas cantidades de aceites vegetales en el alimento). Será conveniente que agregues al plan nutricional un suplemento de vitaminas y minerales completo, que va a favorecer un estímulo metabólico y una mejor absorción de nutrientes. Además, siempre que sea posible deja que tu caballo pastoree libremente, ya que así elegirá las mejores hierbas mientras que hace un ejercicio ligero y no cae en el sedentarismo.

Somos especialistas en la nutrición equina, y queremos ayudarte a tomar las mejores decisiones para tus animales y tu bolsillo. No dudes en comunicarnos cualquier duda que tengas sobre la alimentación de tus caballos o nuestros productos. Podemos asesorarte de manera gratuita y personalizada.

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