Caballos Pura Sangre y todo lo que deberías saber.

Introducción
Los caballos pura sangre (Thoroughbred, en inglés) son una raza creada por el hombre, logrando el animal perfecto para las carreras. Estos animales de élite combinan la fuerza y resistencia necesarias para cargar con el peso de la montura y el jinete, junto con la capacidad de mantener altas velocidades durante largas distancias. Originada en Inglaterra en el siglo XVIII, es considerada la raza a partir de la cual surgen todas las razas de caballos livianos. Además, dió un gran impulso al mundo de las carreras (de hecho, todos los caballos de carreras son pura sangre), y sigue siendo considerada hasta la actualidad una raza superior.

Además de las carreras, tienen aptitud para la equitación y actividades atléticas como las carreras de obstáculos. Por sus cualidades deportivas y estéticas, los especímenes pura sangre son muy valiosos y preciados.

Historia

Como ya lo mencionamos, esta raza se desarrolló en Inglaterra. Allí se cruzaron 74 yeguas seleccionadas inglesas con 3 sementales provenientes de Oriente Medio. Las carreras de caballos son una antigua tradición británica, y al extenderse su popularidad entre la alta sociedad y la realeza, y agregando la influencia de las apuestas, es natural que los participantes buscaran mejorar a los corredores.

Los caballos ingleses del siglo XVIII eran pesados, por lo que era necesario lograr un animal más ligero, además de aumentar su velocidad y resistencia. Este aporte genético fue hecho por los sementales árabes: El Godolphin Arabian, el Byerly Turk, y el Darley Arabian. De este último descienden alrededor del 95% de los caballos pura sangre. Con estos cruzamientos y el patentado del sistema de apuestas de 1868 (el que se sigue utilizando en la actualidad), se conformó el mundo de las carreras como lo conocemos. En el mismo siglo se creó el primer registro de purasangres, o Stud Book de Inglaterra.

A partir de esa simple cruza, surgió la combinación que dió lugar al caballo perfecto. Luego de obtener a los primeros pura sangre, no pasó mucho tiempo para que su popularidad se extendiera. Junto al reconocimiento de la raza, se propagó su distribución por el mundo: Los aficionados de todo el mundo querían un ejemplar, y fue así que el purasangre tomó su lugar como el caballo de carreras ideal en todo el mundo.

En la actualidad, los caballos pura sangre son altamente valorados. Además de criarse para competir, se preparan yeguas y sementales para su reproducción. Los servicios de cruzamiento y de cría y venta de ejemplares de la raza son parte de un negocio muy competitivo y bien remunerado. Mediante el agregado de una buena genética en su plantel, un criador puede lograr un producto excelente y refinado, agregando atletismo y belleza a sus futuros representantes.

Características

El pura sangre inglés no tiene estandarizada su apariencia, por lo que puede presentar variaciones morfológicas. En general, son animales con un cuerpo muy esbelto, bien proporcionado y elegante. Miden alrededor de 163 cms de altura, pesan unos 500 Kg aproximadamente y son de complexión musculosa. Su perfil es recto y su cabeza se destaca por lo estilizada y expresiva; transmite inteligencia y comprensión con la ayuda de sus ojos y orejas. Sus grandes ollares permiten una buena oxigenación al correr, por lo que son una característica deseada durante la selección. Sus cuartos traseros son fuertes, con patas largas y potentes. En contraste, sus extremidades delanteras suelen ser más cortas y delgadas, con huesos finos y pezuñas pequeñas.

En cuanto a su pelaje, es corto y sedoso, y suele ser de colores oscuros. Puede variar entre el zaino, castaño, alazán y tordillo; y tener manchas blancas en la cara y las patas. Las autoridades de cada región determinarán las coloraciones del pelaje que sean aceptadas y las que no.

En lo que respecta a su carácter, son animales nerviosos y con mucha energía. Esto puede llegar a ser problemático si no son entrenados por un profesional. Por su inteligencia y audacia no son caballos adecuados para principiantes o personas inexpertas. Son animales ágiles y agraciados, que pueden alcanzar los 65 Km/h sin dificultad, por lo que no deben ser subestimados.

Otra característica de esta raza es que tienen una esperanza de vida de unos 25 años, algo menos que lo habitual entre equinos.

Categorías

Debido a las variaciones que pueden existir en la apariencia de los pura sangre, se han establecido cuatro categorías. Las mismas ayudarán a un interesado a comprar el caballo adecuado para el fin que desee darle. Las categorías son:

  • Sprinter: Son caballos musculosos, muy veloces pero poco resistentes. Recomendados para carreras de poca distancia (cuarto de milla)
  • Miler: Animales con extremidades largas y fuertes. Más esbeltos y proporcionados que los anteriores. De gran resistencia, pueden correr las distancias clásicas (milla).
  • Stayer: Bien balanceados, aunque no tan veloces como los Sprinters. Serán los adecuados para aquellas carreras que superen la milla de distancia.
  • Steeple Chaser: Corredores muy fuertes y desarrollados. Su estructura les permite participar en competencias de obstáculos minimizando el riesgo de lesionarse.

En general, los purasangres serán animales de buen porte, imponentes y estilizados. Si se desea adquirir un animal de gran belleza y rusticidad, será lo indicado. Sin embargo, las categorías son de ayuda al momento de seleccionar un animal destinado a un fin específico, sea este participar en carreras o el cruzamiento y la genética.

Entrenamiento y cuidados

Como ya lo hemos dicho, estos caballos son considerados de sangre caliente. Esto quiere decir que tienen un marcado temperamento, donde predomina el nerviosismo y la sensibilidad. Sumado a su gran inteligencia, hace que sean animales que no cualquiera puede entrenar. No son precisamente difíciles o indóciles, pero si hace falta tener cierta experiencia al tratar con ellos. Aquel que se encargue de sus cuidados debe poseer cierta “mano” y paciencia para poder dominarlos, y así canalizar toda su energía de manera productiva y eficiente.

El entrenamiento de un pura sangre comienza al cumplir su primer año de edad. Se trabajará con un equipo conformado por el entrenador, el cuidador, y el jockey, además de un plantel de asistencia veterinaria. En principio, se deberán cumplir los cuidados fundamentales del animal: Vacunas, desparasitado, cuidado frecuente del pelaje, la piel y las pezuñas. También se establecerá una dieta balanceada de acuerdo a los requerimientos del equino, otorgando una nutrición óptima para su desarrollo. Los pura sangre tienen un metabolismo rápido, lo que sumado al gran consumo energético durante su entrenamiento hace que requieran de una mayor cantidad de alimento que otros caballos.

El cuidador es la persona que se encargará de alimentar, trasladar e higienizar a los equinos. En algunos casos, puede ocurrir que cada caballo tenga a su propio cuidador. Los cuidadores deben seguir las instrucciones de los veterinarios en cuanto a los cuidados nutricionales y de salud. Serán responsables también de los recaudos adicionales en caso de enfermedades o lesiones. Por último, su observación constante y cercana del animal harán que el cuidador pueda informar al médico veterinario y al entrenador de cualquier irregularidad en su comportamiento.

El entrenador planificará una rutina de entrenamiento para cada potro, teniendo en cuenta su estado físico y capacidades. La rutina no solo consiste en una serie de ejercicios físicos, sino también en la constante estimulación y educación. Entre las actividades pueden incluirse el galope, saltos, evasión de obstáculos, corrección de posturas y hasta ejercicios de rehabilitación en caso de ser necesario.

En cercanía con el entrenador trabajará el jinete, que se encuentra en íntimo contacto con el animal. El jockey y el caballo deberán formar una relación y aprender a comunicarse para trabajar a la perfección. Los pura sangre requieren de una persona firme pero paciente, con una voluntad de hierro y un carácter que le permita manejar a estos animales de personalidad particular.

Cría y venta de caballos pura sangre

Es debido a todas las características vistas que la popularidad del pura sangre inglés se mantiene insuperable a través de los siglos. No es sorpresa entonces que su crianza se haya convertido en un negocio de gran beneficio y pasión, donde cada criador compite por obtener al caballo perfecto. Para que un caballo sea oficialmente aceptado como pura sangre, debe ser concebido a partir de ambos padres pura sangre.

Las responsabilidades de un criador incluyen el emparejamiento de padres, donde se deben considerar factores como la disponibilidad de los animales, su pedigree, conformación física, historial de carreras y antepasados, compatibilidad entre el macho y la hembra, e incluso un estudio de mezclas previas y casos exitosos. Además, el criador se va a encargar del cuidado del animal desde el vientre, durante el parto y en sus primeros años de vida.

Normalmente los caballos pura sangre demuestran su mayor rendimiento hasta los 5 años, por lo que es preferible aprovecharlos antes de esa edad. Sin embargo, se han dado casos de animales que logran una gran productividad durante períodos más prolongados. La edad de los caballos de carreras se ha estandarizado para simplificar su clasificación. Así, se ha impuesto que en el hemisferio norte cumplan un año cada 1 de enero; y el 1 de julio para los del hemisferio sur.

Existe una amplio rango de precios para un caballo pura sangre. Su valor será afectado por su edad, conformación física, estado físico, salud, entrenamiento, genealogía, etc. Es importante conocer a sus antepasados (y no solamente a los padres) para observar patrones de longevidad, salud general, historial de lesiones y enfermedades, antecedentes como corredores, entre otras características. En concreto, es ventajoso conocer las cualidades deseables y no deseables en una línea de sangre al momento de seleccionar un ejemplar.

Cuando los caballos ganan una carrera, su valor y el de sus descendientes aumenta, ya que demuestran un potencial de campeones. Un animal que gana carreras es un animal que gana mucho dinero; y por lo tanto, es un buen negocio.

Purasangre famosos

Todos los pura sangre son animales reconocidos universalmente por sus facciones y su estética, así como también por su velocidad, capacidad atlética y temperamento. Aún así, existen algunos ejemplares que se han destacado dentro de la raza. A continuación conoceremos a algunos de ellos:

  • Tritonis: Con una altura de 1,98 m se consagró como el caballo que no es de tiro más grande del mundo.
  • Tango Duke: El propietario del récord del caballo más longevo de la historia. Vivió 42 años.
  • Secretariat: Estableció tres récords que siguen vigentes hasta el día de hoy. Es uno de los tres caballos (y los únicos no humanos) incluídos en la lista de los mejores atletas estadounidenses del siglo XX.
  • The Green Monkey: Este caballo fue vendido por 16 millones de dólares en el 2006, convirtiéndose en el espécimen de mayor precio de la historia.
  • Man o’War: Considerado como uno de los mejores pura sangre del mundo, ganó 20 de las 21 carreras que corrió en su vida. Su gran historial lo consagró como un ejemplar superior dentro de la raza de élite. Fue incluido también en la misma lista de atletas que Secretariat. Otro dato interesante es que su zancada durante el galope era de 8,5 metros.

Conclusión

Los caballos pura sangre fueron desarrollados hace varios siglos, pero siguen siendo considerados animales supremos dentro de su especie. Su excelente genética les permite alcanzar grandes velocidades y resistir largas distancias aún cargando con peso extra. También se destacan por su elegante figura, su gracia y belleza, y su magnético temperamento.

Sus características han llevado a que la raza sea sinónimo de lujo y superioridad. Un espécimen de pura sangre es una propiedad especial, reservada únicamente para los más apasionados en el mundo de los equinos. A su vez, los apasionados del deporte ecuestre también han volcado su interés sobre la crianza de estos caballos, capaces de maravillar a cualquiera.